11 de septiembre de 2015

El Dulcísimo Nombre de María


"María luego partió a un pueblo en la colina de Judá. Allí entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Cuando Isabel oyó el saludo de María, el niño saltó en su vientre. Isabel, llena del Espíritu Santo, dando un salto gritó Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el frto de tu vientre ¿quién soy yo para que la Madre de mi Señor venga a visitarme? En el momento de tu saludo el niño saltó de alegría en mi vientre. Feliz de ti, María, por haber creído que la Palabra del Señor se hace realidad. Y María le respondió Mi alma proclama la grandeza del Señor, y mi espíritu se alegra en Dios, mi salvador..."  (Lucas 1, 39-47)



Hoy, 12 de septiembre, en la Iglesia celebramos la Solemnidad del Dulcísimo Nombre de María, una fiesta para recordar el nombre de aquella mujer más amada de todo el mundo, la Reina de la Paz, la Reina del Mundo, del Cielo y de la Tierra, Ella, la más linda, la más pura y la más santa, el ser humano más perfecto, la excelsa unión entre lo humano y lo divino... Ella, simplemente y nada menos que María.

San Luis de Montfort, en el libro El secreto de María, decía "Dios Padre reunió en un solo lugar las aguas y las llamó mar, reunió en otro todas las gracias, y la llamó María"


Oración

María,
al oír tu nombre,
mi alma se sumerge
en la dulzura de su sonido,
en la sencillez de sus palabras,
en el dulcísimo significado de tu nombre,
en la sencillez de tu vida,
en la pureza de tu Corazón,
en tu Inmaculada Concepción,
en tu Gloriosa Asunción,
en tu Maternidad Divina,
en tu Virginidad Perpetua,
en tu Dulzura y Amor,
en tu apertura al Espíritu Santo,
en tu total disponibilidad al querer de Dios,
en que eres el Paraíso del Padre,
en que eres el Tabernáculo del Espíritu Santo,
en que eres el Sagrario de Jesús,
en que mi Alma canta un Magnfícat por tu creación,
¡¡Tanto te amo, Madre!!
¡¿Qué haría yo sin ti, María?!

Madre,
fidelidad a la misión sea mi agradecimiento
por las gracias que me has concedido,
imitarte con mi vida sea la respuesta
por todo lo que me regalaste.
Reina mía,
gracias por todo lo que me has dado,
me estás dando y me darás.

Amén

En el Corazón de Aquella mujer que creyó
en la Palabra de Dios anunciada desde el Cielo...

Que Dios les bendiga.
CMRP-A

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